Australopithecus sediba, el nuevo ancestro del género Homo

Hace aproximadamente unos siete millones de años se produjo un boom en África, apareció un primate el cual se cree que perteneció a la rama de los homíninos, una especie que se encontraba muy cerca del antepasado común con el chimpancé pero ya dentro de la línea evolutiva del ser humano, su nombre: Sahelanthropus tchadensis.

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Sahelanthropus tchadensis, sus rasgos no corresponden con los de ningún simio
anterior por lo que se cree que está emparentado con la línea de los homíninos.

Desde ese momento empezó una carrera evolutiva hasta llegar a la meta: Homo sapiens, en esta competencia participaron muchos relevos: Orrorin tugenensis, Ardipithecus ramidus y Ardipithecus kadabba, toda la línea de los Australopithecus y así hasta llegar al género Homo, este fue un camino difuso y con mucha interrogantes que los investigadores no han podido responder, hay tantos cabos sin atar, tantas preguntas sin responder acerca de la evolución humana.

Según estudios recientes hechos por paleo antropólogos de Sudáfrica se ha encontrado nadamas y nada menos que a la  criatura simiesca de la que nació el género Humano (Homo): Australopithecus sediba, este estudio revela que muchas de las características que identifican hoy al sapiens ya estaban presentes en este australopitecino solo que 1.9 millones de años atrás (pulgar oponible, pensamiento complejo, andar erguido), hasta hace tres millones de años había formas homíninas muy primitivas, que si bien estaban dentro de la línea evolutiva del hombre se encontraban todavía muy lejos de este y repentinamente, como por arte de magia surgen humanos erguidos y con grandes cerebros como Homo erectus, pues bien, Australopithecus sediba es el puente de unión entre los especímenes primitivos y los que ya presentan características claramente humanas.

Hasta ahora, se creía que el primer fabricante de herramientas había sido Homo habils, que data de hace 1.8 millones de años pero un examen de dos esqueletos parciales fosilizados de Australopithecus sediba (descubiertos en Sudáfrica en el año 2008), sugieren que elaboraban herramientas un millón de años antes y que podría ser el primer antepasado directo de la especie Homo.

Otra de las grandes sorpresas que trajo el descubrimiento de este fósil es la relación de la organización del cerebro de sediba con el aumento de tamaño de este mismo. En la edad adulta, el cerebro de este homínino alcanzaba los 440 centímentros cúbicos, menos de los 900 que tuvo Homo erectus, sin embargo, la forma exterior es más parecida a la de un humano que a la de un australopiteco o un chimpance, esto quiere decir que la capacidad del cerebro para desarrollar un pensamiento complejo empezó en este ancestro del hombre sin la necesidad de aumentar el tamaño del mismo, algo que tiene asombrada a la comunidad científica.

Australopithecus sediba, el nuevo ‘abuelo’ del hombre.