Una catástrofe cósmica: la extinción masiva del Cretácico-Terciario

El último pulso de extinción mayor ocurrió hace aproximadamente 65.5 millones de años, este fue uno de los momentos críticos en la historia de la vida en la tierra, un evento que nos beneficio como especie, los dinosaurios habían estado presentes durante casi toda la era Mesozoica tiranizando a todos los demás animales con que coexistían, su dominio era tal que nuestros antepasados mamíferos no pasaron de ser meros animales clandestinos nocturnos, siempre a la sombra de los terribles saurios, mientras que el dinosaurio evolucionaba de una manera espectacular, los mamíferos en general no despuntaron a una forma más compleja de la de un simple roedor, se movían silenciosamente, siempre a la expectativa, salían casi siempre de noche por que ese era el momento en que los gigantes del Mesozoico dormían.


Morganucodon, el primer mamífero auténtico, con apariencia de una musaraña o ratón,
apariencia típica de nuestros ancestros a lo largo de todo el Mesozoico.

Así fue la vida para los mamíferos por aproximadamente 140 millones de años pero todo esto fue cambiando poco a poco hasta llegar a un escenario adverso para los dinosaurios a finales del Cretáceo, tenemos una actividad volcánica muy agresiva, la diversidad de familias de dinosaurios va en declive, los niveles de agua de los océanos van en picada dejando al descubierto zonas que antes estaban inundadas con el consiguiente intercambio de animales de diferentes latitudes suponiendo un riesgo latente, lo que incito el desastre, primeramente, fue el vulcanismo masivo del Decán, se produce un efecto invernadero, las temperaturas se elevan alrededor de siete grados y es así como se producen las primeras extinciones, luego, trescientos mil años antes de que sucediera la extinción masiva un enorme asteroide que de hecho era mayor que el monte Everest va y se estrella contra el México prehistórico, trayendo todavía más caos al ya de por si diezmado clima global pero el impacto de Chicxulub no fue el causante directo de la extinción, puede que haya sido un personaje secundario pero no es el protagonista, el asesino de dinosaurios como siempre se le ha querido retratar.

El impacto de Chicxulub, México, acontecido trescientos mil años antes del límite K/T. uno de los grandes villanos históricos en la extinción de los dinosaurios, se ha demostrado que su papel fue más bien secundario.

El golpe de gracia finalmente lo dieron las trampas del Decán (que representan uno de los mayores flujos de lava que han existido), se reactivaron hace 65.5 millones de años, se cree también que más o menos al mismo tiempo cayo otro asteroide (tal vez en la India, llamado Shiva, en honor al dios de la destrucción), a lo largo de todo su reinado los dinosaurios se habían adaptado a grandes e importantes cambios en el planeta pero esta vez tienen de frente a dos de las fuerzas modeladoras de la vida más significantes, asteroides y eventos volcánicos, al final de este suceso desaparecieron cerca del 50% de los géneros biológicos, entre ellos todos los grandes arcosaurios (pterosaurios,  plesiosaurios y mosasaurios, ammonites y belemnites por otro lado), pero los grandes perdedores fueron los dinosaurios, terminando así con una dinastía de más de 150 millones de años, mucho se dice acerca de esto, que si el impacto del asteroide de México es el responsable total, que fue más bien una unión de diversos factores, que la extinción incluso fue causada por mosquitos, lo cierto es una cosa, que al final del evento los dinosaurios desaparecieron, y que bueno que fue así, por que si no la raza humana jamás hubiera tenido oportunidad de vida.

El día en que la vida casi se detuvo: la extinción masiva del Pérmico-Triásico

hace 251 millones de años ocurrió el evento que más ha comprometido la vida en el planeta tierra, la extinción masiva del pérmico-triásico, al final de esta masacre prehistórica desapareció el 95% de todas las especies que habitaban el recién formado supercontinente Pangea, este ha sido el golpe más duro que ha enfrentado la biodiversidad, especies que habían estado presentes desde hace mucho tiempo atrás fueron eliminadas para siempre del globo, como los trilobites, los primeros amos no unicelulares de nuestro planeta.

Un supercontinente llamado Pangea.

Una vez pasada esta hecatombe la vida tardo bastante en recuperarse, de 10 a 15 millones de años, las causas de este acontecimiento aún no han sido establecidas con exactitud aunque la más plausible está relacionada con un supervolcán que se hallaba en lo que ahora es Siberia, esta falla volcánica pudo haber sido originada por un asteroide colosal, de unos 50 kilómetros de diámetro (el que se encargó de apartar a los lagartos terribles del registro fósil se cree que medía “solo” 10 kilómetros de diámetro), las temperaturas habrían subido por el calentamiento provocado por las erupciones volcánicas liberando el hidrato de metano que se encuentra congelado en las profundidades de los océanos, fraguando un escenario atroz para la vida marina, las temperaturas no dejan de incrementarse, los océanos se privan de oxígeno, se produce sulfuro de hidrógeno el cual una vez que llega a la superficie arrasa con animales y plantas, lo más preocupante para nosotros no es como haya sucedido todo esto sino que puede que ocurra de nuevo, por que como todos saben estamos a las puertas de un desastre sin precedentes llamado calentamiento global, el hidrato de metano está congelado como lo estuvo antes de que ocurriera la carnicería del pérmico, en esos mismos tiempos la temperatura aumento alrededor de 20°C y hoy en día ya ha subido 2.3°C aproximadamente, solo que esto último ha ocurrido en un tiempo geológico dramáticamente corto, unos 150 años.

A finales del pérmico un orden de animales habia alcanzado un estatus de dominio: los terápsidos (un grupo de animales de los cuales se cree que descienden nuestros antepasados mamíferos), pero fueron horrendamente diezmados, sus poblaciones se redujeron catastróficamente y nunca pudieron recuperarse.

Terápsidos: un orden de animales que estaba predestinado a dominar el planeta los cuales fueron terriblemente diezmados durante el evento de extinción de finales del pérmico.

Cuando la noche cede el paso al día, al día después de la extinción, cerca del 95% de las especies marinas y algo así como el 70% de los animales terrestres han desaparecido, fue una catástrofe nunca antes vista, un cataclismo el cual se encargó de abrirle el paso a un superorden de animales que dado a sus características revolucionarias, su astucia y adaptabilidad se convertirían en uno de los mayores éxitos de la evolución y en los AMOS Y SEÑORES INDISCUTIBLES del planeta tierra por más de 150 millones de años: los Dinosaurios.

La Séptima Extinción Masiva

Trilobites, una victima más de la extinción masiva del Pérmico – Triásico.

Hay momentos en la historia de la vida de la tierra en que los niveles de extinción se aceleran de manera desproporcionada, a estos momentos se les llama extinciones masivas. Desde que en los océanos del cámbrico aparecieron formas de vida compleja, algo más que simples algas y esponjas, han ocurrido seis pulsos de extinción mayores y, cabe resaltar que casi siempre al final de estos eventos las especies que mas prosperaban o que incluso ya lograban una hegemonía sobre las otras especies fueron eliminadas por completo de la faz de la tierra.

El ejemplo más notorio de esto son los dinosaurios, criaturas excepcionales las cuales, primeramente, lograron despuntar sobre todos los demás animales con que coexistieron para luego formar una dinastía indiscutible convirtiéndose así en nada más y nada menos que los amos y señores de nuestro planeta tierra, todo esto por más de 150 millones de años pero esto no sirvió de nada cuando el destino mando desde el espacio una roca de 10 kms de diámetro que se impacto contra el México prehistórico exterminando a todos y cada uno de los dinosaurios que habitaban el planeta.

Una vez pasado el horror del impacto del cuerpo celeste los ecosistemas tanto terrestres como marinos tardaron unos cien mil años en recuperarse y entre los afortunados supervivientes del cataclismo se hallaban nuestros antepasados mamíferos que fue lo que permitió que la especie humana evolucionara y se convirtiera en lo que hoy en día es, pero con la aparición de nuestro género Homo Sapiens ha aparecido una crisis mundial en temas de biodiversidad provocada por el mismo hombre, en la conciencia colectiva hay pocas dudas de que actualmente atravesamos por una pérdida de especies que a la postre puede desencadenar una mortandad a niveles nunca antes vistos en nuestro planeta.

Las actividades humanas han puesto en jaque al medio ambiente, desde pasada la revolución industrial la quema de combustibles fósiles, el uso del transporte, la sobrepoblación humana, la contaminación, la transformación de los paisajes y la sobreexplotación de las especies y de los recursos naturales han desatado una serie de perturbaciones climatológicas que han acelerado procesos como el calentamiento global, hemos manipulado a nuestro antojo todo lo que está a nuestro alrededor sin importarnos si debemos o no actuar de esa manera, la naturaleza puede ser muy dadivosa y cautivarnos con deslumbrantes obsequios pero si no aprendemos a respetarla nos regresara todo el daño que le hemos hecho multiplicado por diez, una ventaja que poseemos es que somos inteligentes y ya se están tomando medidas al respecto para evitar que esto se convierta en una catástrofe, ahora bien, hay veces que la evolución simplemente necesita un ajuste y puede que ese ajuste sea el prescindir de la presencia humana en el planeta, solamente de esta manera la vida, tan resiliente, pueda empezar de nuevo y sencillamente volver a florecer.